Ante el problema del sobreendeudamiento que impera en nuestra sociedad, se suman los mecanismos financieros con fácil acceso al crédito, y sin demoras para su desembolso, como son las tarjetas “Revolving”, las cuales suelen ofrecer limites de créditos mensuales renovables por un monto máximo de hasta 10.000 euros, pagaderos a plazos en cuotas sumamente bajas, pero con intereses que llegan a superar la capacidad de endeudamiento de los usuarios.

Aunque su nombre real son “tarjetas de crédito permanente” (por ser un crédito con pagos aplazados con un importe mínimo), han adoptado el nombre de “revolving” para ser más atractivo al usuario consumidor; las mismas son ofrecidas por las entidades financieras a través de distintos ejes de captación como los centros comerciales, internet, etc.

 Principal uso y características de las revolving.

Este producto crediticio fue diseñado para cubrir una necesidad extraordinaria en el usuario consumidor, motivo por el cual, su uso permite realizar pagos cuando no se disponga de liquidez inmediata para la adquisición de algún producto o servicio específico, siendo consciente de que podrá cancelar la deuda posteriormente. En tal sentido, las características de las revolving son:

 

  • Flexibilidad en el pago de cuotas por medio de pagos fraccionados para la amortización del capital solicitado;
  • Posibilidad de negociar las formas y cantidades de las cuotas, el cual puede ser fijo o porcentual, el cual se recalcula con cada crédito ejecutado;
  • Permite la amortización anticipada del capital cada vez que el usuario lo desee;
  • Es posible el aplazamiento con una cuota mínima;
  • Los límites de crédito son determinados y varían según la entidad financiera, os mismos oscilan entre 600 hasta 30.000 euros;
  • Renovación automática del crédito de forma mensual.

 

En definitiva, estas líneas de créditos abiertas ofrecidas por las entidades financieras a través de las tarjetas “revolving” pueden resultar perjudicial para el estado de solvencia de los consumidores, toda vez que los intereses a cancelar por el crédito suele estar por encima del 20% TAE.

Formas en las que se configura el abuso de la entidad financiera al utilizar las tarjetas revolving

En la mayoría de los casos, las tarjetas revolving sobrepasan las tasas de interés superando en ocasiones el 30%, con lo cual, el usuario se encentra endeudado de forma constante pagando únicamente el interés con las cuotas mínimas mensuales que abona sin que se reduzca el importe crediticio solicitado.

De allí que resulte una cifra bastante elevada la totalidad de la deuda a cancelar, al calcularse los intereses sobre los montos globales de las comisiones, gastos y refinanciamiento del crédito que mensualmente se realicen. En este sentido, se comienza a configurar el abuso de las entidades financieras cuando:

  • Omiten la información detallada y precisa del cálculo de los intereses;
  • No mantienen un interés fijo, sino que el mismo es variable y en aumento constante;
  • Las comisiones que se cobran para disfrutar del crédito, las cuales se suman al importe mensual conjuntamente con los intereses;
  • En lugar de colocar límites al crédito, se cobran comisiones si se sobrepasa el mismo con una penalización que incrementa la deuda contraída por el usuario;
  • Inclusión en el Registro de morosos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito, para aquel que no pueda realizar el pago de una cuota, siendo posible su exclusión únicamente con el pago total de la deuda;
  • En virtud, del interés variable y superior al 20% TAF, el monto a pagar de la deuda contraída inicialmente se duplica, toda vez que las cuotas mínimas mensual no se abonan al capital sino que en ocasiones escasamente cubre una fracción del interés porcentual.

De esta manera, muchas personas deciden acudir ante las instancias jurisdiccionales, al percatarse de que los abonos mensuales a su línea de crédito nunca eran imputables al capital sino a los intereses abusivos fijados por la entidad financiera.

 

Legalidad de las tarjetas revolving y el procedimiento para reclamar los intereses abusivos en sede jurisdiccional

Desde la perspectiva más general, la jurisprudencia ha sido pacifica y reiterada al considerar abusivos los intereses y comisiones cobradas por el banco de manera desproporcional y enmarcados en la práctica usurera, instando a los bancos y demás entidades financieras realizar cambios o modificaciones en las condiciones contractuales de las tarjetas revolving.

 

No obstante a lo anterior, los tribunales han emitido sus pronunciamientos declarando la nulidad de los contratos suscritos y estableciendo la obligación al usuario de devolver únicamente el monto total del crédito principal sin que se le sumen los intereses o comisiones, así como también el deber de la entidad financiera de regresar cada importe o cantidad recibida por dichos conceptos.

 

Ahora bien, para poder reclamar el reintegro de los pagos por los intereses y comisiones abusivas, se debe demandar por ante un tribunal la nulidad del contrato crediticio de las tarjetas “revolving”. Para ello se tendrá que tener en cuenta lo siguiente:

 

  • Solicitar ante la entidad bancaria correspondiente los estados de cuenta donde se refleje la amortización del crédito y las cantidades que se han pagado por concepto de capital, intereses y comisiones.

 

  • Análisis de los intereses y calculo correspondiente de la información emitida por el banco, que evidencie la conducta abusiva de la entidad financiera.

 

En aquellos casos donde el banco se niegue a proporcionar la información solicitada, o al hacerlo, se puede constatar que las cantidades pagadas han reducido muy poco el crédito principal y no es proporcional a los importes realizados mensualmente,  lo más indicado es contratar los servicios de un abogado con el fin de que proceda a interponer demanda para la impugnación del contrato firmado con algunas condiciones abusivas o como lo ha señalado los diversos pronunciamientos en tribunales, como condiciones usureras.